sábado, 1 de octubre de 2011

Septima Entrega - TIPNIS



El conflicto suscitado alrededor de la construcción de la carretera que atravesaría el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure) condensa sin duda un conjunto de contradicciones propias de este proceso de cambio, proceso que conjuga una pluralidad y una diversidad de actores que no tienen siempre intereses armónicos. Es un momento convulsionado y conflictivo, en el que están empezando a salir a la luz (y por momentos de la peor manera) disputas históricas entre las organizaciones y movimientos que fueron y son la condición de posibilidad de este momento histórico.
Ya en el año 2006 (días gloriosos para el pueblo boliviano), en algunas entrevistas que hicimos se podía vislumbrar que la coexistencia de organizaciones tan diversas no iba a ser sencilla. Sin duda, el conflicto del TIPNIS va mucho más allá de las posiciones a favor o en contra del trazado de la carretera. No quiere decir esto que no haya que pronunciarse sobre el tema, pero lo cierto es que es solamente la punta de un iceberg: las contradicciones que se están expresando entre diferentes naciones indígenas, al interior del propio gobierno y también al interior de las confederaciones iban a expresarse de uno u otro modo, más tarde o más temprano: lo que esta en juego son las distintas versiones de lo que tiene que ser Bolivia y la capacidad de negociar un proyecto común.

Hay que tener en cuenta entonces las históricas diferencias entre los pueblos indígenas de la Amazonía y el Altiplano. En el Pacto de Unidad no se juntaron el hambre y las ganas de comer: se articularon organizaciones muy distintas que entendieron que era el momento histórico para hacerlo. Desde su fundación, el pacto de unidad cobijaba en su interior conflictos de intereses. No hay garantías de que van a seguir siendo aliados en forma permanente, y mucho menos de que no aparezcan disputas en la convivencia. Los pueblos de tierras altas (quechuas y aymaras) son bien distintos de los pueblos de tierras bajas (guaraníes y otros) en sus tradiciones, su cultura, su forma de habitar el territorio y sus modos de organización.

El planteo de los pueblos de tierras bajas es más complejo que “No tocar la Pachamana”. Para algunos habitantes del TIPNIS, se trata de la reproducción y ampliación de su condición de nación, se trata de la defensa de sus formas de vida. Este es el significado profundo que entraña la búsqueda de conservación de su territorio[1]. El Estado Plurinacional no puede construirse únicamente con lógicas cuantitativas; el desafío es poder dar voz y construir a partir del respeto de todas las naciones y los pueblos indígenas. Sin embargo, cuando los intereses de distintos grupos indígenas entran en pugna, no resulta sencillo conjugar los cálculos cuantitativos con lógicas cualitativas.

El luchador socio-ambiental Chico Mendes planteaba que no había que cuidar los bosques de modo abstracto sino cuidar a los pueblos que viven en los bosques. Habrá que ver entonces cuál es su opinión al respecto, conocerla y respetarla. En el  TIPNIS habitan 68 comunidades indígenas, que suman 11mil habitantes.  Vale aclarar que hay algunos pueblos que se han pronunciado a favor de la construcción de la carretera. Deberá abrirse un amplio proceso de consulta y discusión en el que están contempladas todas las posiciones.

Por otro lado, habría que diferenciar la marcha indígena que comenzó en Trinidad de los apoyos urbanos a la misma, y por supuesto, del aprovechamiento de la derecha de esta situación. Las clases medias de la Paz defienden fervorosas la Madre Tierra y denuncian el avasallamiento de bosques y animales. Bien lejos de las condiciones de vida de los indígenas es fácil hablar de especies en peligro, siendo que esto no es únicamente lo que está en juego para los pueblos indígenas. Los sectores conservadores se han montado en este conflicto, con discursos que remiten a la Pachamama y a los derechos ancestrales. Sin que esto desmerezca sus reclamos, los indígenas que están marchando se han transformado en el instrumento privilegiado que por estos días usa la derecha para atacar al gobierno.

Los medios de comunicación y algunos sectores en las manifestaciones urbanas también han querido construir un discurso que tiende a idealizar a algunos pueblos indígenas y a demonizar a otros. ¿Acaso los pueblos de tierras altas no son también sectores populares? ¿Acaso no pueden tener también reivindicaciones genuinas? ¿Acaso no han sido protagonistas del proceso de cambio?[2] ¿Cómo se abordará la resolución de futuros conflictos? ¿Cómo se conjugarán los por momentos antagónicos intereses de los diversos movimientos sociales?

¿Qué el gobierno cometió errores? Claro que si ¿Qué algunos de ellos son graves e injustificables, como la violenta intervención policial a la marcha? Más aún. Las torpezas del gobierno en el manejo del conflicto, las agresiones, la descalificación a los marchistas, la ausencia de voluntad real de diálogo[3] y la presencia permitida y sostenida por el oficialismo de campesinos obstruyendo la marcha (alentando así la confrontación), llevaron la situación a la repudiable intervención del domingo, que sin duda significó un punto de inflexión en la historia de este proceso. El presidente salió rápidamente a disculparse y suspendió la construcción de la carretera hasta que se efectivice el proceso de consulta, aún en discusión. Además puso en marcha una investigación para dar con los culpables, pero sin asumir totalmente la responsabilidad política del doloroso hecho. Los medios de comunicación hegemónicos, que han dado cobertura como nunca antes a una marcha indígena, inventaron que hubo muertos, y durante 24 horas el país fue un hervidero. Tardíamente, salieron a desmentir esta información pero una vez que el rumor está andando es mucho más difícil desactivarlo. 

Aún cuando no puedan compararse los errores cometidos con las atrocidades perpetradas por la derecha de este país (seguramente una de las más avanzadas en denigrar y degradar a la sectores indígenas y populares) es necesario ser profundamente autocríticos. Las manifestaciones que por estos días recorren al país son un llamado de atención para el gobierno, que debe corregir sus errores y dejar de lado la soberbia que por momentos lo atraviesa. Porque también hay que decirlo, al interior del gobierno hay sectores de la derecha que se han disfrazado y algunos espacios de decisión han quedado en manos de una élite tecnocrática[4]. Esta clase de conflictos ponen en evidencia la necesidad de profundizar y ampliar los espacios de participación y de construcción colectiva de las decisiones y de  la definición de las estrategias políticas, alejando definitivamente lógicas autoritarias de ejercicio del poder. Por otra parte, habrá que encontrar el equilibrio entre el respeto a la naturaleza, los derechos de los pueblos indígenas y la necesidad de obtener los recursos necesarios para mejorar la calidad de vida del pueblo boliviano y muy especialmente de aquellas poblaciones que no acceden a ningún sistema de salud y educación, ni los estatales ni los tradicionales, destruidos en muchos casos por los mismos que hoy pretenden que nada cambie. Hacia dónde se quiere ir, y quien conduce este proceso, es algo que no esta aún definido en forma contundente. El horizonte debe seguir siendo gobernar obedeciendo al pueblo.
Como decíamos, este conflicto está queriendo ser capitalizado por la derecha, y de algún modo el gobierno se lo ha regalado. Hay muchos intereses alrededor de que este proceso fracase, para poder volver a los anteriores esquemas de dominación. La denuncia sobre el oportunismo de los sectores conservadores fue el principal grito de la masiva marcha de las confederaciones sindicales y campesinas en apoyo a Evo Morales que ayer recorrió La Paz[5]. Pero creemos que además del enfrentamiento con los sectores conservadores, lo que hay de fondo son contradicciones internas, de las que hay que salir con responsabilidad política hacia el camino de transformación que las organizaciones sociales y pueblos indígenas han emprendido. Sin duda la restauración colonial y neoliberal está al acecho y detrás de cuanta “causa indígena” aparezca[6], pero no puede reducirse el conflicto a ello porque se estaría negando el desafío.

¿Pierde el gobierno electoralmente con la ruptura del Pacto de Unidad? Quizás no tanto, porque efectivamente las confederaciones sindicales y campesinas de tierras altas constituyen la mayoría numérica de su base social. Pero sin duda pierde la construcción de la plurinacionalidad, que no es un hecho consumado sino un proyecto en curso, un reto en marcha. El proceso de cambio no es propiedad de una persona o de un gobierno, sino del pueblo, del conjunto de los sectores populares. Sin duda, los debates que se están dando en este momento son discusiones en las que se pone a prueba la capacidad de generar cambios de fondo, y donde queda expuesta la complejidad de la construcción colectiva.  Apostamos a la profundización de un diálogo genuino y a una salida plural y colectiva, con alternativas reales que no debieran reproducir los argumentos y los cálculos del paradigma clásico de desarrollo, pero que a la vez deben indeclinablemente apuntar a mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población. Para esto no hay recetas: hay mucho por lo que alegrarse, bastante por corregir y demasiado por construir.

P.D.: estas reflexiones son producto de lo que vemos y leemos estando aquí, de los encuentros con diferentes referentes de organizaciones y funcionarios de distinto rango, de entrevistas en las marchas, y un largo etc. No tienen la pretensión de ser una explicación acabada de lo que está sucediendo, simplemente buscamos compartir nuestras perspectivas, aportar algunas dimensiones de la actual coyuntura, enriquecer y profundizar el debate, a partir de nuestro involucramiento con el destino del proceso boliviano, en el que se juegan, también, parte de las perspectivas populares de toda la región. Agradecemos a Mabel Thwaites Rey por sus lúcidas inquietudes y opiniones y a Diego Bersusky por sus interrogantes que nos ayudan a pensar.  





[1] En un principio, los marchistas se esforzaron por aclarar que no se oponen a la carretera en si misma, sino a que ésta pase a través de su territorio. Tampoco plantearon una marcha contra el gobierno, sino contra una de sus políticas.
[2] No acordamos con aquellos que sostienen que estas organizaciones han sido cooptadas por el gobierno. Hay una larga historia de lucha común y sin duda el apoyo es genuino. Sin embargo, es cierto que han perdido parte de su autonomía.
[3] Si bien se enviaron a la marcha numerosas comitivas ministeriales, se decía al mismo tiempo que la construcción de la carretera era un hecho, y que no estaba en discusión.
[4] El “gasolinazo” de diciembre de 2010 es muestra de ello.
[5] Algunas organizaciones piden también la renuncia de los ministros que no defienden los intereses populares.
[6] Basta leer los medios de comunicación o escuchar algunos slogans en las marchas paceñas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sexta Entrega

Pasaron dos meses,  un tercio de la estadía planificada. Quizás parezca poco, pero no lo es tanto. Ya no somos recién llegados, conocemos más y empezamos a tener algunas costumbres y rutinas paceñas, y también a extrañar la cercanía de los afectos. Acá van algunas impresiones y relatos de las últimas semanas.


Avisos clasificados


Por recomendación de Jiovanny, una mañana nos juntamos con el equipo de investigación que coordina Faryd Rojas. En total éramos ocho y, desayuno de por medio, nos contaron de su proyecto de trabajo colectivo. Hace dos años que están haciendo un análisis deconstructivo de la Nueva Constitución (NCPE), rastreando el proceso histórico de redacción de cada uno de los 411 artículos. De este modo, buscan volver a darle voz a las propuestas de las organizaciones sociales que participaron de las diferentes etapas de la redacción de la NCPE. En algunos casos, estas iniciativas quedaron por fuera del texto final, producto de las difíciles negociaciones con otros espacios políticos. Los ecos de la asamblea constituyente llegan hasta hoy; fue sin duda un momento conflictivo, de concesiones y conquistas, fruto de reclamos históricos a la vez que un suceso fundante de esta nueva etapa. Como equipo, también aportan una herramienta para la construcción de políticas públicas a partir de las múltiples lecturas posibles de la NCPE. Ésta implica no sólo un nuevo orden jurídico estatal sino también una nueva gramática constitucional, en donde los término/conceptos clásicos (ciudadanía, soberanía, democracia, pueblo) se redefinen y adquieren diferentes significados a la luz de la plurinacionalidad. Frente a quienes sostienen que el derecho es un espacio neutro, libre de determinaciones, intereses y poder, Faryd y su equipo hacen una lectura politizada de la constitución. Diariamente se juntan a discutir artículo por artículo, y nos invitaron a sus rondas. 

El Festival Internacional de Jazz de La Paz reúne año tras año a excelentes músicos que durante diez días llenan teatros, auditorios y bares con conciertos y zapadas. La noche de la apertura nos dimos el gusto de escuchar a Marcelo Pretto, un artista brasilero sumamente talentoso y carismático. Después del concierto, pudimos compartir con él y el resto de los jazzeros un generoso brindis. A lo largo del festival, músicos de Alemania, España, Argentina, Brasil y Bolivia dieron rienda suelta a su creatividad, incorporando a los standards del jazz tonalidades y ritmos locales, mezclando el sonido del contrabajo con el charango y el sikus.


Michael Jackson está viviendo en La Paz

Días después, nos juntamos con Danilo Sánchez, Ministro Consejero de la Embajada Cubana en Bolivia. Visitar “territorio” cubano siempre es una alegría. Cuba colabora con Bolivia en formación profesional y política, y también aporta insumos para las áreas de salud y educación. Danilo sintetizó la importancia de estas dimensiones en una sola frase: “En un proceso revolucionario, el pueblo necesita estar sano y poder pensar”. Por momentos, en la búsqueda de que no se repitan los errores cometidos en la historia cubana, se pierden de vista las especificidades propias de Bolivia, ligadas a su fuerte componente indígena. Sin duda, la solidaridad del pueblo cubano es fundamental en este camino.

Cualquier lugar es bueno para una siesta

Una de las experiencias más enriquecedoras que tuvimos fue haber sido invitados a la Escuela de Formación Integral de Liderazgo Indígena en Derechos, Género y Comunicación, coordinada por el CEFREC. Esta iniciativa nació en 2007 por demanda de las organizaciones sociales, ante la necesidad de formar a sus miembros para el proceso constituyente. Con un enfoque pedagógico desde la Educación y la Comunicación Popular como forma de descolonización, funciona a lo largo de un año y está dividida en diez módulos presenciales de quince días de duración, en los que un grupo de 40 personas convive en una casa en las afueras de Cochabamba. La propuesta incluye talleres de extensión en sus comunidades, donde replican y socializan lo aprendido, trabajando a partir de prioridades definidas por la propia comunidad. En la escuela participan integrantes de las 5 confederaciones nacionales que conforman el Pacto de Unidad. Allí comparten tradiciones, culturas, conocimiento, idioma, experiencias. Se trata de un espacio fundamental de encuentro en un momento político en el que las diferencias entre las organizaciones han alcanzado su punto máximo, a partir del conflicto del TIPNIS. Según los educadorxs, la escuela es un espacio donde se teje directamente la interculturalidad y donde se construye el estado plurinacional. Todos los días elijen dos responsables, que se ocupan de coordinar los tiempos, las actividades y de repartir hojas de coca entre sus compañerxs. Además hay una comisión de recreación encargada de la organización de las actividades deportivas y culturales para fomentar el intercambio y adquirir confianza. Por las noches ven películas y debaten sobre ellas.

Escuela de Formación del Cefrec

Es una  excepción que nos hayan invitado, un verdadero privilegio. Llegamos a la mitad del séptimo módulo y nos dieron una cálida bienvenida. Rafael Puente [1]  dio una de las mejores clases de historia que hayamos escuchado, una historia de reconquista y dominio, pero también de luchas y resistencias. El Rafo propone una relectura de la historia oficial boliviana, desde la perspectiva de los pueblos indígenas y muestra cómo se afirmó la visión colonial a lo largo de la historia de Bolivia y en el relato hegemónico de ésta. El segundo día trabajamos en grupos sobre la identificación de formas de colonialismo y propuestas de des-colonización en los distintos ámbitos de la vida cotidiana. Los compañerxs destacaron el rol de la educación, la cultura y la comunicación en este proceso. Son luchadorxs que entienden la ocupación de cargos como un sacrificio por la comunidad, y no como un medio para obtener ventajas individuales. Valoran mucho todo lo que aprenden, lo sienten una necesidad y están ansiosxs por compartirlo. Disfrutan el espacio de encuentro y dicen cosas como “Si no luchamos ahora, ¿Cuándo vamos a luchar? ¿Quién va a luchar por nosotrxs?”.

Las fuerzas más conservadoras, reaccionarias y racistas de este país están al acecho, abatidas por haber visto perjudicados sus privilegios de clase y de raza. Pretenden montarse sobre el conflicto del TIPNIS para debilitar el proceso de cambio que es del pueblo, al que sistemáticamente han reprimido y discriminado. Producto de sus errores, el gobierno parece haber perdido parte del apoyo, sobre todo en la población urbana. Han pasado 5 años, ya no hay la efervescencia del 2006 ni del 2009 y algunas cosas no cambiaron tanto. Pero hay algo que se dice muy claro en todo momento: la revolución democrática cultural lleva tiempo, hay que tener paciencia. Es obvio que va a haber errores (tiene que haberlos), el tema es que sean reversibles, y la preocupación de algunos es que sean definitivos.

Hasta la próxima…

PD: entre que terminamos de escribir esta entrega y la subimos a Internet, el gobierno tomó la terrible y repudiable decisión de reprimir la marcha en contra de la carretera del TIPNIS. Las organizaciones indígenas denuncian que hubo muertos producto de la represión, información que no fue confirmada oficialmente. La sociedad está movilizada, hay un paro general convocado para el miércoles y renunció la Ministra de Defensa. La crisis política se agudiza; y sentimos indignación, preocupación y tristeza.




[1] Reconocido historiador, Prefecto de Cochabamba en 2008, fue asesor presidencial y profesor de Evo Morales en otra escuela de formación. Actualmente, es director de la escuela de formación política del MAS

jueves, 15 de septiembre de 2011

Quinta Entrega

Seguimos participando y avanzando en el aprendizaje de lo que aquí sucede, y adentrarse en un proceso de esta clase implica necesariamente compartir no sólo los logros, las conquistas y las alegrías sino también considerar las contradicciones, los errores y los desafíos. Negar los avances conseguidos (o incluso en algunos casos oponerse a ellos porque no coinciden punto a punto con nuestros más bellos sueños revolucionarios) constituye sin duda una torpeza, tanto como idealizar a un proceso que enfrenta permanentemente retos y dificultades que ponen a prueba el carácter del mismo. En ese camino, nosotros tratamos de transmitir y compartir algo de lo que estamos viendo y viviendo.

En el campo de juego del Hernando Siles, momentos antes de un  vibrante 0 a 0 entre las selecciones de Bolivia y Perú


El II Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas, realizado en las afueras de Sucre, fue un espacio de intercambio e interacción entre más de 90 mujeres, representantes de los municipios en conversión a la Autonomía Indígena Originario Campesina (AIOC). La construcción de las autonomías es un proceso necesariamente colectivo y parte esencial del Estado Plurinacional. Las dirigentes se están capacitando para luego poder socializar en sus bases lo aprendido y así fomentar la participación de las mujeres en la redacción de los estatutos autonómicos. A lo largo de dos días de trabajo intercambiaron conocimientos, experiencias, sueños y expectativas. Estas valientes mujeres están recuperando y re-impulsando, después de más de 500 años, la historia de las autonomías indígenas. El espíritu de las siguientes preguntas recorrieron el encuentro: ¿De qué se habla cuando se habla de autonomía? ¿Cómo participan las mujeres en la redacción de los estatutos? ¿Cómo conciben el auto-gobierno? ¿Cómo será la gestión pública en las AIOC´s? ¿Cómo se impartirá justicia, salud, educación? ¿Cuáles son las dificultades de las mujeres en el ejercicio de la autoridad?  ¿Cómo fortalecer la región autonómica como espacio productivo?

Descubra cuál de estas mujeres no es una dirigente indígena y gane una visita guíada por El Alto


Sobre estos temas versaron las discusiones (en castellano, quechua y aymara) en las comisiones de trabajo, a fin de recoger diferentes propuestas. Hablaron y escucharon con mucho respeto, trasmitiéndose fortaleza y dignidad; los tiempos de circulación de la palabra eran pausados, con silencios que de a poco convocaban a la participación. Las intervenciones de los representantes “técnicos” de la cooperación internacional en algunos casos clarificaba y en la mayoría resultaba invasivo y tendencioso. En los grupos destacaron la importancia de la educación crítica para poder cuestionar lo instituido. Surgieron también las nociones de agricultura sostenible y soberanía alimentaria y remarcaron la importancia de controlar la contaminación y de cuidar los recursos naturales. Por último, sostuvieron que hay que garantizar el acceso igualitario a la tierra y respetar los mecanismos originarios de elección de autoridades, de ejercicio de la justicia comunitaria y las formas de auto-gobierno.


Un descanso en el encuentro

La primera jornada concluyó con una noche cultural en la que cada delegación compartió con el resto una expresión típica de su región, llenando de color y alegría la velada. Fue, en su totalidad, un espacio hermoso de fraternidad e intercambio en el cual aprendimos que la autonomía indígena tiene como objetivo pensar en la comunidad, privilegiar lo colectivo y construir el vivir bien. Como bien dijo una compañera, “la libertad es dejar de pensar en términos y valores capitalistas”.

En el Banco Central se organizaron una serie de encuentros (obligatorios para funcionarixs del Estado) sobre Desconolonización de la ética del servidor/a público. Pudimos ir a uno de ellos y seguimos conociendo sobre la voluntad y los intentos de descolonizar, pero también sobre la forma en que eso se convierte en políticas de Estado. Con todas las dificultades que eso supone, están inventando institucionalidad, en un devenir en el que conviven instancias estatales que reproducen la colonialidad del poder y un viceministerio de descolonización. Se trata de una singular convivencia de poderes, en la que chocan el saber eurocéntrico de la gestión pública y el saber popular de los movimientos sociales.

Unos días después, tomamos un colmado mini-bus rumbo a Viacha (a 30 km de La Paz), para participar en el “Purak Tambo”, una feria itinerante organizada por el Wayna que aterriza en alguna comunidad una vez por mes. Tiene puestos de artistas, agricultores, escritores, escultores y muestras relacionadas con la salud, el consumismo y la historia de las luchas de la ciudad de El Alto. También montan un escenario en el cual desfilan, a lo largo de 8 horas, bandas de reggae, rock y funk, combativos hip-hoperos, bandas de sikuris y obras de teatro. En fin, una fiesta que viaja de plaza en plaza, generando un lugar de encuentro en el espacio público y que allí donde llega, reafirma el protagonismo de los jóvenes.


Rock and Chola


La Vicepresidencia del Estado Plurinacional organiza periódicamente un ciclo titulado “Pensando al mundo desde Bolivia”. Desde el 2006, intelectuales y académicos de gran trayectoria internacional (ya pasaron Negri, Wallerstein, Laclau, Zizek, Amin, Jessop, Dussel y Zemelman entre otros) dictan un curso de una semana de duración para funcionarixs, docentes y miembros de organizaciones sociales, que cierra con una masiva entrevista pública con Álvaro García Linera. Esta vez el invitado fue Jorge Veraza, un marxista mexicano que problematizó acerca de los encuentros y desencuentros de Marx con America Latina. Tuvimos la suerte de que el Chalo (así hay que dirigirse al Coordinador de Participación Ciudadana y encargado de los encuentros) nos invitara al seminario y tuvimos la oportunidad de escuchar, de la boca del autor, sus polémicas interpretaciones del marxismo e interrogarlo sobre ellas.  

Como si esto fuera poco, el pensador portugués Boaventura de Sousa Santos llego al país invitado por la universidad publica y dio una magnifica conferencia en la que expuso su aguda visión sobre el contexto internacional de crisis y las posibilidades de América Latina, algunas de las dualidades de la Nueva Constitución y sus ideas de cómo se puede compatibilizar la generación de riqueza con el vivir bien y el respeto a la Pachamama (incluyendo sus propuestas de alternativas sobre el TIPNIS). Allí nos encontramos con  varias caras conocidas con las que cruzamos saludos y comentarios sobre lo expuesto.
  
El conflicto del TIPNIS [1] en este momento concentra la atención del gobierno y los movimientos sociales: las dificultades y los desacuerdos entre ellos los colocan en permanentes encrucijadas, frente a las cuales nadie puede creerse dueño de las recetas para consolidar la senda del cambio. Hay mucho en juego en cómo se resuelva esta situación; un discurso fuertemente ligado al neo-desarrollismo se contrapone a la construcción del vivir bien. Y el escenario de la confrontación es bien complicadito: se mezclan la protección de un parque nacional, la des-articulación de la élite cruceña, el derecho a la consulta sobre territorios indígenas, el apoyo de los cocaleros, la alianza con la burguesía brasilera, el IIRSA, la integración nacional, las relaciones al interior del pacto de unidad [2], las próximas elecciones…


Movilización de cocaleros en La Paz

Por otro lado, los cambios históricos tienen una temporalidad propia, distinta a las ansiedades de hombres y mujeres que están (estamos) haciendo y viviendo la historia. El despertar histórico de Bolivia nos exige estar alertas y expectantes, sabiendo que las transformaciones profundas llevan necesariamente más tiempo del que nos gustaría.

Hasta la próxima…



[1] El gobierno proyecta construir una carretera que uniría los departamentos de Beni y Cochabamba, atravesando para ello el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Securé (TIPNIS). Hace un mes comenzó una marcha hacia la Paz por parte de algunas organizaciones indígenas que se oponen a la construcción de la misma.
[2] El pacto de unidad es una alianza entre las 5 organizaciones sociales más importantes del país,  una instancia que tiene como objetivo coordinar, articular y estructurar planes, programas y proyectos a partir de la concertación de acciones políticas, sociales, económicas y culturales mediante una agenda conjunta.



viernes, 2 de septiembre de 2011

Cuarta entrega

Aquí estamos, felices por la posibilidad de estar conociendo cada vez más sobre este proceso de cambio, y más aún por haber empezado a participar en algunos espacios de manera activa y sostenida en el tiempo. La amabilidad y la hospitalidad son dos rasgos que, salvo muy contadas excepciones, caracterizan al pueblo boliviano. Nos seguimos sorprendiendo ante la velocidad con la que nos tienden lazos de fraternidad, a los que, por supuesto, respondemos de igual modo.

Vista desde nuestra ventana

La presentación del libro “Neoliberalismo mediático: Medios de comunicación privados y condición colonial”, de Edgar Ramos, se hizo en el Wayna Tambo[1]. El texto es resultado de una investigación exhaustiva sobre los recorridos políticos y económicos de los dueños de los medios de comunicación concentrados, sus actividades y sus intereses. A la vez que testimonio y denuncia, sirvió para dar pie a un  rico debate sobre el rol de los medios, la imposición de discursos y prácticas y la disputa por la hegemonía en la construcción de relatos. Mientras esperábamos que empezara la presentación (en Bolivia, hasta la puntualidad llega tarde) conversamos con Mario, uno de los referentes del espacio. Él se presenta como educador popular, y nos cuenta que pasa buena parte de su tiempo viajando por Bolivia, Brasil y Nicaragua, conviviendo con experiencias de educación popular y acompañándolxs en sus procesos. Actualmente coordina una serie de talleres sobre “Deconstrucción de instituidos” (¡pavada de curso!) para funcionarios de distintas instancias estatales. Sin duda, el Wayna es un lugar que se las trae.

Menú típico


Días más tarde, participamos de unas jornadas convocadas por el Sistema Plurinacional de Comunicación y la Coordinadora Audiovisual Indígena Originaria de Bolivia (CAIB). En el hermoso auditorio del Correo Central, se proyectaron un conjunto de excelentes documentales producidos por equipos de cineastas indígenas capacitados en el Centro de Formación y Realización Cinematográfica (CEFREC). El CEFREC y la CAIB son organizaciones que apuestan a formar documentalistas y comunicadores en las comunidades, con el fin de que sean sus integrantes quienes decidan qué contar y cómo trasmitirlo. Vimos 3 registros conmovedores, que narraban historias del pasado y del presente, imposibles de ser capturadas por alguien que no fuera parte de ellas. La violencia, el maltrato y la discriminación, pero también las movilizaciones, los sueños y las conquistas formaban parte de los videos. Luego de las  proyecciones hubo un debate en el cual se  discutieron y se presentaron balances, límites y desafíos del proceso de cambio.

El Museo Nacional de Artes está pasando por un momento excelente. Quienes lo dirigen han decidido revitalizar su estructura y todos los meses llegan muestras transitorias que se suman a la extensa exposición permanente. Esta última tiene doce salas, que recorren desde el período pre-colonial hasta la actualidad. Los pintores que más llamaron nuestra atención fueron aquellos que a principios del siglo XX comenzaron a reivindicar, desde el arte, la presencia de lo indígena como matriz constitutiva de la identidad nacional. Curioso fue constatar, en los retratos de los próceres de la independencia de Bolivia y América, la unidad de estilo que se utilizó para representarlos: Sucre salió igualito a San Martín. También había lugar para un joven fotógrafo ecuatoriano que capturó escenas de la vida cotidiana en Guayaquil  y su periferia.

Cecilio Guzmán de Rojas

¿Se acuerdan de nuestro compañero politólogo aymara de la maestría? Se nos ocurrió acercarnos a preguntarle si participaba en algún espacio. El compañero resultó haber sido embajador en Costa Rica y actualmente forma parte de la Universidad Indígena Tawantinsuyo, en el Alto. Lejos de reírse de nuestra pregunta, nos invitó a que contemos sobre algunas experiencias de lucha y resistencia en Argentina. Iremos en las próximas semanas.

Y como un encuentro lleva al otro, visitamos a Lucila Choque. Ella trabaja en el Vice-Ministerio de Autonomías Indígenas y también es docente de la Universidad Pública del Alto (UPEA). Cuando llegamos estaba con Pilacia, de la comunidad de Jesús de Machaca, territorio con una larga historia de resistencia y parte de los municipios actualmente en conversión hacia formas de autonomía indígena. Lucila tiene una personalidad dulce y firme. Desde su lugar en el Ministerio milita con solidez por las autonomías. Para ella aun estamos en un proceso constituyente, en un momento de transición con las necesarias dificultades y contradicciones internas. Sin dudarlo, afirma que la cuestión de las autonomías indígenas es central para la constitución del Estado Plurinacional, aunque no aparezca como un tema prioritario en la agenda estatal. En este sentido, marca la diferencia entre la inclusión, concepto liberal y estratégico durante el neoliberalismo, y el reconocimiento.

Con Pilacia están trabajando sobre la convocatoria al II Encuentro Nacional de Mujeres Lideres Indígenas, con el objetivo de impulsar las autonomías. En algunos de estos territorios la autonomía se ejerce de hecho y las instituciones originarias tienen vigencia. Existen tradiciones orales sobre las formas organizativas comunitarias; sin embargo, en un necesario y difícil proceso, deben escribirse y ajustarse los estatutos autonómicos a la reglamentación estatal vigente (la reciente Ley de Descentralización y Autonomías). Para dotar de legalidad a lo legítimo, deben conjugarse entonces las históricas instituciones y formas indígenas con las regulaciones del Estado Plurinacional. Frente a la pregunta de cómo se conjugan efectivamente en los territorios las dimensiones educativas y de salud, Lucila sostiene que es deseable un sincretismo que no niegue la modernidad. Pilacia, de modo más vivencial, se queja: “los hospitales son helados; nos sacan la ropa y nos bañan con agua fría”. Media hora después de conocernos, nos invitan a Sucre para que asistamos al Encuentro. Por supuesto, allí estuvimos, pero eso quedará para otra entrega.

Dj, póngase otro tema


La transición entre un estado mononacional  (y monocultural) y un estado plurinacional no es para nada sencilla. Bolivia tiene en este momento la oportunidad histórica de mostrar al mundo que es posible combinar otras lógicas que nos permitan empezar a recorrer caminos emancipatorios.

 Hasta la próxima…



[1] Ver entrega anterior

martes, 23 de agosto de 2011

Tercera entrega


El primer mes de nuestra estadía en La Paz se nos pasó volando. Las actividades continúan siendo tan convocantes como el primer día y nuestras ganas de aprender y de participar aumentan con cada intercambio. La coyuntura actual de Bolivia es decisiva: el proceso de cambio necesita consolidar sus logros y avanzar en las transformaciones estructurales que permitan imaginar y habitar un horizonte distinto al del capitalismo.

Jueves y domingos son los días en los que El Alto se viste de feria. No podemos determinar con precisión sus límites geográficos (al igual que La Salada y el mercado de Otavalo, reclama para si el título de ser la más grande de Latinoamérica). Mucho menos podríamos definir el rubro que la caracteriza: allí se venden autos y frascos de mayonesa vacíos, electrodomésticos y animales, ropa usada y perfumes importados, dvd´s y repuestos de bicicletas. Los exagerados dicen que alguna vez se ofertaron pingüinos; no pudimos comprobarlo. Para los locales, pasear por la feria es un evento social: las familias caminan por sus laberínticas calles con alegría y despreocupación.

Un grupo de cholas en pleno festejo

Finalizamos el curso de maestría y quedamos muy contentos con el nivel de las clases y con lo mucho que aprendimos sobre los procesos de colonialidad y las estrategias de desarrollo. Para festejar el final del módulo, nos juntamos con lxs compañerxs a cocinar comida japonesa. Créanlo, escuchar a Seu Jorge cantando canciones de David Bowie mientras comemos sushi en un departamento en La Paz es una combinación sumamente extraña. Agosto es el mes de la Pachamama y durante esta época se multiplican las ofrendas y los rituales dedicados a mejorar los cultivos y las cosechas. Nuestrxs compañerxs son mayormente de clase media urbana, pero aun entre ellxs hay un fuerte arraigo de elementos de la cosmovisión andina, lo que hace que se sumen (a su modo) a las celebraciones.

En agosto, dos peones al precio de uno y 20% de descuento en  la  Caro-Kann
Alexandra Flores nos recibió en la Fundación Solón. Walter Solón Romero (1923-1999) fue un muralista boliviano comprometido con la realidad social y política de su época. Junto a otros artistas e intelectuales, formó parte del Grupo Anteo, corriente profundamente vinculada con el pueblo y sus luchas. Alexandra nos contó que actualmente la fundación brinda su apoyo a distintas experiencias que desde el arte y el activismo cultural participan en distintas causas ligadas a los derechos humanos. También tienen un espacio de investigación y producción editorial ligada a estas temáticas.

Afiche realizado por Walter Solón

Volvimos al Alto para conocer a lxs compañerxs de la Casa de las Culturas Juveniles Wayna Tambo. Es un espacio comunitario autogestionado que tiene más de 10 años y en el cual funcionan un canal de tv, una radio, una biblioteca popular y periódicamente realizan festivales, talleres, espacios de formación anuales (este año la temática que recorre los encuentros es  “La construcción del Vivir Bien en contextos urbanos”) y ferias itinerantes. Junto a otras organizaciones de Tarija, Santa Cruz, Sucre y Cochabamba conforman la "Red de la diversidad". Tuvimos una excelente reunión con quienes conforman el colectivo del Wayna, en la cual nos contaron sobre su historia, sus formas de organización y sus luchas. Ya empezamos a participar en varias de sus actividades y a pensar algunas articulaciones posibles con diferentes experiencias en Argentina.  

La casa del Wayna Tambo 

El siguiente encuentro fue con  Jiovanny Samanamud. Actualmente está a cargo del Instituto de Investigación Pedagógica Plurinacional y en los últimos años participó de diferentes áreas de gestión en el gobierno. Además, da clases en la Universidad Popular del Alto y en la UMSA. Sin tradición de militancia en el MAS, es un cuadro formado al calor del ciclo de movilizaciones que desde El Alto contribuyó a la caída de los gobiernos neoliberales. El objetivo central del instituto que coordina es la reflexión, la investigación y el debate en torno a la des-colonización de la educación. Para tamaña tarea, son solamente 4 compañerxs. Obviamente, nos ofrecimos para colaborar. Jiovanny tiene una visión muy lúcida sobre las tensiones del proceso, y considera que una de las condiciones de posibilidad para la existencia de lo plurinacional es precisamente la baja institucionalidad del estado en tanto tal. Como uno de los desafíos a tener en cuenta remarcó la diferencia entre los tiempos de la gestión y sus necesarios resultados en el corto plazo y la construcción de una nueva forma política a mediano y largo plazo. Señala como problema la  incorporación, sobre todo a partir de 2009, de algunos tecnócratas en puestos claves de la gestión gubernamental, en detrimento de representantes de movimientos sociales (esto es parte de la tensión entre la democratización y el centralismo en la toma de decisiones y en la circulación del poder). Termina diciendo, con optimismo y vocación de trabajo, que “Aquí hay que inventar mucho, y lo más difícil es inventar lo nuevo”

A inventar pues.

Hasta la próxima…

domingo, 14 de agosto de 2011

Segunda entrega


Ya pasaron casi 3 semanas de nuestra llegada, y por momentos nos sorprende un poco darnos cuenta de la cantidad de encuentros, visitas y entrevistas que fuimos haciendo en este corto plazo. El ejercicio de recordar para escribir y así poder compartirlo nos obliga a volver sobre todo lo que fuimos aprendiendo en este tiempo y nos invita a revivir experiencias.

La Paz vista desde El Alto

Realizada como parte de los festejos del 6 de Agosto (aniversario de la Independencia), la celebración de las escuelas del barrio de Irpavi empezó con un recorrido por los 9 departamentos que conforman el país. Lxs niñxs dramatizaron escenas típicas de cada lugar en el siempre estructurado formato de un acto escolar. Pero incluso considerando el modo de disciplinamiento, de construcción y transmisión de la memoria histórica que este tipo de actividades realiza, hay que decir que en Bolivia eso se hace en torno a lo diverso, y recuperando formas y tradiciones comunitarias.

Pequeños gigantes


Ayuda maternal

¿Qué miran, gringos?

La primera semana habíamos visitado el espacio del centro de estudiantes de la carrera de sociología de la UMSA y ese día nos invitaron a su próxima asamblea. Allí fuimos, y nos encontramos con aproximadamente 120 personas en el auditorio de su facultad, un edificio que todavía está en construcción (las universidades latinoamericanas tienen ese algo en común…). Lo primero que llama la atención es que no están sentados en ronda, aunque eso no parece afectar la circulación democrática de la palabra. La orden del día tiene dos puntos: la discusión sobre la continuidad de un empleado administrativo de jerarquía - el cargo se llama kardista – y la posición de la asamblea, órgano definitorio de la toma de decisiones, frente a un consejo creado por lxs directivxs para controlar todos los actos electorales que allí acontezcan, incluso auditar las elecciones de los centros de estudiantes. En ambos casos, lxs militantes de las distintas fuerzas discutieron acalorada y lúcidamente y resolvieron ambos temas por votación. El hecho de que estén discutiendo sobre la designación del kardista (con argumentos que ponían el eje en la imposibilidad de separar la política de la técnica y que por ende tenían que conocer y controlar a quienes ocupan cargos administrativos) revela que lxs bolivianxs parecen haber integrado de manera armónica (y muy práctica) la conciencia de que todas sus acciones son  políticas.

Campañas sucias...

La siguiente reunión fue con Mariel, periodista e investigadora, oriunda de Cochabamba. Conoce de cerca al proceso, vive y piensa junto a él y nos deja muy en claro que el próximo gobierno tiene que ser tan o más de izquierda que éste. Claro, ella sabe y está segura de que en Bolivia la derecha ya no va a ganar elecciones. Pero le pide a Evo que cumpla sus promesas sobre las autonomías indígenas,  un punto que considera central en esta historia que se está escribiendo. Por momentos, cuestiona las acciones partidarias del MAS frente a la búsqueda de las organizaciones indígenas por efectivizar su autonomía. Sostiene que la ambición de poder de algunos miembros del MAS hace que se equivoquen. Quizás sea une visión demasiado centrada en desviaciones individuales, pero eso no quiere decir que no existan dirigentes que se den vuelta. La historia la hacen (la hacemos) hombres y mujeres concretos. Coincidimos en que la restitución de la dignidad de los pueblos indígenas ha sido y es una de sus grandes conquistas históricas, lo cual supone un cambio en los paradigmas y los imaginarios que gobernaron este territorio durante 514 años.

Después de la merienda, Mariel nos invita a la presentación de un proyecto de investigación de CLACSO del cual ella forma parte. La investigación es a la vez una denuncia sobre el brutal número de suicidios femeninos que hubo entre 1984 y 1985 (45 y 56 respectivamente) en la comunidad cochabambina de Pocona. Durante esos años, la cooperación internacional (el BID y el BM) llevó adelante un proyecto de mejoramiento tecnológico integral. Largos meses de etnografía y de análisis dieron por resultado una investigación excelente, que da cuenta de las transformaciones que la “modernización” de la agricultura generó en las formas de vida y las relaciones comunitarias. Como parte de la investigación, realizaron un emocionante audiovisual sobre los modos en que la comunidad de Pocona procesó lo que sucedió por aquellos años (entre otras cosas, la iglesia no dejo enterrar a las suicidas en el cementerio del pueblo). Pedimos copias para llevar, pero por ahora los derechos los tiene CLACSO. Paradojas de la academia… Al llegar al evento, nos enteramos que teníamos el rol de comentaristas y nos impresionamos ante tanta formalidad, pero tomamos el micrófono para agradecer la invitación, felicitarlxs por el trabajo y reafirmar nuestro rechazo a los procesos de mercantilización de la vida.

Días más tarde, visitamos la Feria Internacional del Libro. La mayoría de quienes nos conocen saben que compartimos una fuerte atracción por los libros. En nuestras compras se mezcló la literatura local, la producción teórica sobre el Estado en América Latina, textos dedicados a cuestiones culturales y educativas y análisis coyunturales. En fin, de todo un poco. Ahí vimos la primera obra de teatro desde que llegamos: Sólo con esto, obra del grupo Altoteatro  (oriundos de El Alto, ¿no?). Una vez más, sentimos la potencia que tiene el teatro para develar, de manera artística, las relaciones y los imaginarios que circulan en una sociedad. La obra es profundamente actual, se estrenó en enero y va por las 70 funciones hechas en cárceles, escuelas, minas y otros lugares no convencionales.  Es una de esas obras que, como Kotidiana o Cada una de las cosas iguales son poderosas experiencias que desde el campo del arte lanzan discursos políticos que nos interpelan y nos hacen preguntas, una obra que piensa y hace pensar. Lejos de cualquier estructura panfletaria y recurriendo a distintos lenguajes, contiene una poderosa reflexión acerca de la complejidad de los cambios, de la profundidad de la colonialidad y de la discriminación. Como ya nos han enseñado otras experiencias históricas, no basta con emitir decretos o crear programas, secretarías y ministerios para revertir matrices arraigadas de dominación y dependencia.

Por ahora, sólo desde la tribuna.

De a poquito vamos sintiéndonos más cerca de habitar la Paz, ya conocimos algunas organizaciones y personas con las cuales surgieron afinidades y horizontes en común, lo que hace que mezclando las ganas con el compromiso, volvamos a encontrarnos.

Hasta la próxima…


PD: Feliz cumple comandante, hasta la victoria siempre.